La lucha no está afuera.



Lucha


¿Qué lucha nos corresponde? ¿Qué estrategias debemos seguir?

Todo ser vivo tiene una lucha constante, la lucha por la sobrevivencia. ¿Cómo hacerse de los recursos para sobrevivir? Es la tarea más importante. Esta lucha puede consumir todos los recursos, todo el tiempo o toda la energía del individuo. Ésta es la única apuesta en donde se juega al límite. Pido al lector que imaginemos que observamos en el televisor un documental sobre la caza de un depredador para obtener su alimento. ¿Cómo nos sentimos ante esto? ¿Nos sentimos involucrados con la presa o con el depredador?

Podemos desarrollar cierta empatía o antipatía y hasta tomar una posición emocional en la lucha. Pero, el sentirnos empáticos con la presa o con el depredador ¿Cambia su suerte, su habilidad o su estrategia de lucha? Podemos sentirnos muy motivados, o muy deprimidos por el derroche de energía, por las habilidades físicas que se despliegan en la lucha, o por la ferocidad de uno o la vulnerabilidad del otro. Podemos analizar con profundo interés, las estrategias de lucha que nos muestran esos maravillosos especímenes. Pero, todo eso que observamos ¿Qué representa para nosotros? Muchos de nosotros ni siquiera hemos contemplado a algunos de estos animales en vivo y mucho menos en su hábitat natural. Reaccionamos emocionalmente ante un suceso que es lejano a nuestra realidad. Nosotros no tenemos que hacer gala de derroches físicos, ni de estrategias de caza para sobrevivir. Nosotros no vivimos en ese ambiente.

La pregunta es ¿Cuál es nuestra realidad? ¿Cuál es nuestro hábitat del día a día? ¿Cuál es la lucha que nosotros tenemos que desarrollar para sobrevivir? ¿Qué estrategias de lucha son las que nos deben de interesar? ¿Son las mismas que contemplamos en los depredadores o las presas? Cuando el depredador consiga su presa, o cuando la presa logre escapar del depredador ¿Aporta algo a nuestra realidad? Nuevamente, nos podemos sentir emocionalmente involucrados, pero ¿El depredador nos dará de su alimento? ¿La presa nos ayudara a vivir más tiempo? Al parecer no, y ¿Por qué? Porque no correspondemos a la misma realidad. Y ¿Por qué insistimos en sumergirnos en realidades que no nos corresponden?

El éxito en la sobrevivencia se basa en el conocimiento profundo de nuestro hábitat, de nuestros aliados, de nuestros enemigos, de situarnos correctamente en el entorno, somos presas o depredadores. El éxito se basa en reconocer que estrategias tenemos que seguir hoy para sobrevivir, que estrategias siguen los otros. Que estrategias puedo compartir con aliados, que estrategias se deben de ocultar al adversario. Que estrategias son verdaderas o cuáles representan un engaño, una trampa.

Cuando alguien satisface sus necesidades básicas de sobrevivencia, van surgiendo más y más necesidades, hasta que se puede llegar al punto en el que, lo que es una necesidad para algunos, no lo sea para otros. Hoy día, en las noticias, podemos enterarnos de la lucha descarnada que algunos realizan por posiciones económicas y políticas. Al igual que en el documental sobre la vida salvaje, podemos tomar una posición emocional al respecto. Pero, nuevamente surge la misma pregunta. ¿Esa lucha corresponde a nuestra realidad? ¿Esa lucha nos dejará algo para nuestra sobrevivencia diaria? ¿Los golpes bajos que se propinan unos a otros cambian nuestra realidad y nuestra lucha personal? ¿El que algunos individuos no duden en llegar hasta las últimas consecuencias para sobrevivir, o en utilizar todos los recursos que tengan a su alcance, nos beneficia, a los que correspondemos a otra realidad?

Los recursos son limitados, la vida es única y totalmente personalizada. Invirtamos nuestros recursos y evitemos que otros los tomen en su beneficio. El éxito no tiene secretos, reconozcamos nuestra realidad y luchemos en nuestro hábitat, no hacerlo, solo genera fantasías y desperdicio de recursos que en algún momento nos podrán ser vitales.

Reflexionemos ¿Qué lucha nos corresponde? ¿Qué estrategias debemos seguir?